Marketing emocional: La importancia de la componente humana

A la hora de analizar qué es el marketing emocional se debe tener en cuenta que los seres humanos son más emocionales que racionales. La vida de una persona está compuesta de historias, de momentos y experiencias. Así pues, las marcas se deben centrar en el objetivo de cubrir las necesidades emocionales y afectivas de sus clientes potenciales. La prioridad es que los consumidores se identifiquen con la filosofía de la marca y lleguen a adquirir el producto o servicio que se oferta.

¿Qué es el marketing emocional?

Esta vertiente del marketing se basa en la utilización de una marca dentro de una estrategia. Se trata de conseguir un vínculo afectivo con consumidores y futuros clientes para que estos lleguen a sentir la marca como algo propio y quieran formar parte de ella.

En una sociedad en la que los consumidores cada día son más exigentes, conseguir que una marca destaque sobre las demás y despierte las emociones de los usuarios no es nada fácil. Si por algo se caracteriza la era digital es por la inmediatez; además, existen multitud de recursos al alcance de los consumidores. Es decir, no todo vale.

¿Cuáles son los 4 pilares del marketing emocional?

La estrategia de marketing para despertar la consciencia emocional de clientes actuales y potenciales se basa en 4 factores principales.

1. Vínculo emocional consumidor – marca

Este tipo de marketing sería inexistente sin el vínculo afectivo marca – consumidor. No tendría sentido. Las marcas inteligentes saben cómo sacar partido de esa relación, ya que no solo el usuario vive experiencias, sino que las marcas también son capaces de crear historias emocionales a partir de sus clientes. Saben cómo buscar el beneficio a partir del feedback que sus clientes ofrecen.

Por lo tanto, se trata de una comunicación bidireccional en la que tanto usuarios como marcas se encuentran en un mismo nivel comunicativo. No hay que perder de vista el hecho de los consumidores desean formar parte de una marca, tener voz para opinar sobre sus productos y ser escuchados.

La marca crea un producto que cubre las necesidades de los clientes y estos están satisfechos tanto por el producto ofertado como por las emociones y sensaciones que este les despierta.

2. Experiencias, emociones y sensaciones

Una marca inteligente priorizará el marcar la diferencia creando un contenido de valor que destaque entre los muchos impactos dentro del marketing que los consumidores reciben a diario. El público de una marca en particular espera que un producto determinado le despierte sensaciones y emociones varias.

Ante la excesiva información de hoy en día, una marca deberá diferenciarse con contenidos que aporten valor para sus seguidores. Los clientes desean que las marcas les hagan vivir experiencias a través de sus productos, con su publicidad e incluso mediante el packaging. Las sensaciones que un cliente recibe son las que le llevan a tomar una decisión u otra.

3. Lovemark

Samsung, Apple, Starbucks… y un sinfín de marcas distintas son las lovemarks de algún usuario. Pero ¿qué es una lovemark? Una lovemark engancha, enamora y acaba por quedarse en la vida de las personas, aunque no para siempre. Un consumidor siente amor incondicional hacia su lovemark hasta que llega una marca que le enamora más aún.

Es simple. La competencia siempre está ahí. Por ello, es de vital importancia que una marca cree una historia real con la que sus clientes se sientan identificados durante el mayor tiempo posible.

4. Marketing de contenidos

El marketing de contenidos es un pilar fundamental dentro del marketing emocional. Ayuda a entender qué quieren los consumidores, cuáles son sus necesidades. En definitiva, selecciona quién es el público objetivo de una marca.

Mediante este tipo de marketing, las marcas descubren de qué manera deben presentar sus productos o servicios a los consumidores. En qué plataforma y formatos, en qué medida… para que sus contenidos les resulten de utilidad y les aporten valor.

La importancia de contar una historia con un componente humano

Una historia real tiene un componente humano que engancha, y en muchas ocasiones estas historias son utilizadas por las marcas para lanzar una campaña de venta. Por ello, las empresas diseñan estrategias de marketing sociales con la finalidad de tocar la fibra sensible y llegar hasta el corazón del cliente. Pero ¿con qué objetivo? El fin último es que el cliente responda en forma de compra.

En definitiva, el marketing emocional es una estrategia de venta fundamental para poder enamorar a usuarios y clientes potenciales a través de las emociones (nostalgia, alegría, compasión, tristeza, euforia…). De este modo se consigue que el usuario se identifique con una marca en particular. Las emociones son capaces de mover el mundo y las marcas inteligentes son muy conscientes de esta circunstancia. Por ello, emprenden acciones de venta que enganchen a los consumidores emocionalmente con el único objetivo de que compren sus productos.

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