A la hora de plantearse la posibilidad de expandir un negocio al mercado internacional, es necesario pararse a pensar en una estrategia de marketing internacional. Definir el camino hará más fácil llegar al objetivo.

No obstante, si hay algo que debe tenerse en cuenta es que cada mercado tiene unas características propias y, por tanto, han de conocerse antes de decantarse por una u otra línea de acción.

¿Cómo afecta la globalización a las empresas nacionales?

La globalización provoca un incremento considerable de la competencia a nivel internacional. Mejorar la posición o mantenerse en la actual resulta cada vez más complicado. La oferta de otros países está fácilmente al alcance para los clientes nacionales. Entonces, ¿es posible mantener el negocio o incluso expandirlo? Sí, si se dispone de una buena estrategia que, para considerarse como tal, necesita de un estudio detallado del público, pero también del producto propio. Mostrar ese rasgo que diferencia a la empresa es, ahora más que nunca, algo de vital importancia.

Pero está la otra cara de la moneda, pues la globalización permite que una empresa nacional también traspase las fronteras y llegue a otros países.

¿Qué aspectos se deben tener en cuenta para hacerlo con éxito?:

  • El lenguaje.
  • La moneda.
  • La situación política y económica.
  • Costumbres.
  • Ideologías.
  • Preferencias sociales.

Si la estrategia es buena, un producto que ya haya tocado techo a nivel nacional puede entrar en otro mercado como una novedad interesante para los potenciales clientes.

Consejos para definir la estrategia de marketing digital

Si hay algo que no se debe perder de vista desde el principio es que la tecnología se encuentra en continuo desarrollo. ¿Cómo afectan los avances tecnológicos a la estrategia de marketing? La forma en la que se llega a los clientes potenciales es cada vez más variada.

La venta tradicional debe abrir el horizonte a la cada vez más recurrente venta online. Internet es una herramienta de la que se debe hacer uso, ya que gracias a ella se consigue llegar a mucho más público.

Es lo que se conoce como marketing 360, pues el objetivo es utilizar todas las herramientas disponibles para poder definir la estrategia y conseguir la promoción que se busca. Tener en cuenta todas las fases de compra, desde que el posible cliente decide realizar una búsqueda en Internet hasta que se decanta por un producto o servicio concreto.

¿Cuál será el plan de marketing?

Es necesario tener claro el marco de trabajo en el que encajará el plan de marketing digital internacional. Puede añadirse al plan general o contemplarse como una unidad independiente. De esta forma, se podrá elegir a los responsables de cada aspecto en relación con sus funciones y conocimientos.

Análisis DAFO

Un análisis exhaustivo de las debilidades y fortalezas internas, pero también de las amenazas y oportunidades que puedan presentarse en el sector. Es decir, estudiar el mercado en el que se desea introducir la empresa, los recursos con los que se cuenta y la postura que el público objetivo tiene ante el tipo de producto o servicio que pretende introducirse.

Elegir el territorio

No habrá estrategia posible sin delimitar cuál es el territorio que se quiere abarcar y el criterio para tomar esa decisión (por ejemplo, el idioma). Pero… ¿qué implica la decisión de centrarse en un determinado lugar? Realizar un esfuerzo para comprender sus rasgos distintivos, como sus costumbres y su cultura, antes de poder lanzar una estrategia.

También es necesario concretar si es un único producto o un servicio el que se quiere internacionalizar o se trata de una expansión en general de toda la marca.

Estudiar el mercado

Una marca no está presente de la misma forma en distintos mercados. Estos se deben analizar de forma independiente, pues los hábitos de consumo y las preferencias del público serán diferentes.

¿Sirve una misma estrategia para diferentes escenarios? La respuesta es, rotundamente, no. Contar con la información anterior hará posible personalizar cada estrategia.

¿Cómo saber si se va por buen camino?

Además de pensar a largo plazo, es necesario desglosar la estrategia de marketing digital en objetivos concretos y realistas que sea posible medir y analizar posteriormente. De esta forma, se podrá mejorar la estrategia actual.

El uso de plataformas digitales para llegar al consumidor

Tener presencia en el mercado digital es primordial para que el consumidor sepa que una determinada empresa existe. ¿Una estrategia de contenidos originales? Eso es lo que se necesita para llamar la atención del usuario, para el cual también deben resultar accesibles. Debido a la variedad de los receptores, los canales de transmisión también deberán ser diversos.

¿Cómo hacer contenido llamativo? Acompañando la información con soportes visuales y dinámicos que aporten valor añadido a post, newsletters u otro tipo de artículos relacionados con la empresa y su actividad.

No servirá traducir un contenido sin más, sino que se requiere adaptarlo a las características propias de cada territorio. Es importante contar con personal autóctono que pueda trasladar una información correctamente transformada.

Utilizar herramientas diferentes para cada estrategia

Invertir en SEO y en publicidad online (Adwords, por ejemplo) es necesario para posicionarse en el nuevo mercado. Si se quiere tener mayor visibilidad, será mejor que se estudien cuáles serán las palabras clave recomendadas en cada circunstancia. De nuevo habrá que tener en cuenta el territorio al que se dirige y los usuarios que recibirán la información.

Analizar los resultados obtenidos

Es importante crear una estrategia firme, pero también lo es utilizar herramientas de medición que ayuden a interpretar los resultados de dicha estrategia. Saber qué funciona y qué debería mejorarse es clave para el éxito de una marca en general y de su internacionalización en particular.

¿Qué beneficios tienen las herramientas de medición? Permiten saber cuáles son las acciones que deben dejarse a un lado y, en cambio, sobre qué plan es conveniente invertir más recursos debido a sus buenos resultados.

En conclusión, como se ha dicho anteriormente, cada mercado tendrá unas necesidades diferentes y, por tanto, precisa una estrategia adaptada a ellas. Se trata, al fin y al cabo, de mantener el perfil que define a la empresa, de mantener la marca, pero con pequeñas adaptaciones para que el nuevo público se muestre receptivo ante la novedad que se le ofrece.