Internet y los menores: consejos fundamentales para los padres

De un tiempo hasta ahora, la irrupción de internet en nuestras vidas, tanto en el ámbito personal como laboral, ha sido más que considerable, de tal modo que ya es parte muy importante del día a día de adultos, menores y mayores de cualquier condición social.

Resulta de vital importancia proporcionar a padres la información necesaria acerca de los peligros de internet para menores, puesto que aún sigue habiendo mucha desinformación por parte de los adultos respecto a las nuevas tecnologías y a las nuevas formas de comunicación, como pueden ser las redes sociales; herramientas que usan la inmensa mayoría de los menores, cuyo mal uso puede provocar desagradables consecuencias. Por tanto, hay que estar alerta para comprobar si nuestros hijos usan internet de forma adecuada para evitar que corran ciertos riesgos.

En este mundo virtual, donde todo está incluido, los menores pueden tener acceso fácil a contenidos para nada apropiados para un menor: contenido violento, pornográfico, ciberacoso, etc. Algunos de los principales peligros que acechan a los jóvenes en la red de internet y que pueden acarrearles graves conflictos psicológicos son el sexting (el envío de vídeos e imágenes con contenido pornográfico o erótico), el grooming (se da cuando un adulto consigue ganarse la confianza de un menor, a través de un chat, para a continuación abusar de él y extorsionarle) y el ya citado ciberacoso (efectuado por los propios compañeros de clase que en un instante pueden humillar a un niño ante muchísimas personas por medio de las redes sociales).

No cabe duda de que la mejor medida de prevención y protección es la educación y la información, tanto para los menores como para los padres.

Distintas entidades especializadas así lo afirman e insisten en incluir programas informativos y educativos para padres e hijos.

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A continuación se describen una serie de trucos para padres con hijos que usan internet y ciertas pautas muy importantes que marcan las directrices que tienen que seguir los menores para un uso seguro de la red:

  • Es muy recomendable que los padres aprendan a usar la tecnología que emplean sus hijos. Cuando los progenitores ignoran los entornos virtuales en los que se mueven sus hijos se produce una distancia considerable entre padres e hijos que se convierte en una falta de autoridad de los adultos, puesto que los hijos son conscientes de que los padres desconocen ese ámbito.
  • Hay estudios que indican que solo el 40% de los usuarios cambian habitualmente las contraseñas. Es recomendable el uso de claves robustas (aquellas que contienen signos de puntuación, caracteres alfanuméricos, mayúsculas, minúsculas) distintas en cada red social y que sean cambiadas con cierta asiduidad para evitar las acciones de los hackers. Para ello se puede utilizar un generador de contraseñas seguras.
  • Se ha de advertir a los menores que no acepten a extraños como amigos. Agregar a desconocidos en las redes sociales puede acarrear un peligro grave para los más jóvenes, que ignoran si detrás de esas cuentas hay niños de su edad o adultos con intenciones ocultas y perniciosas. Los menores sienten mejorar su estatus social conforme al número de amigos que tienen en las redes, por lo que hay que hacer hincapié en este aspecto.
  • Mucha precaución con la webcam. Muchas familias no son conscientes de los peligros ligados a las webcams (vienen integradas en los portátiles y en las tablets). En el caso de que un ordenador fuera hackeado, la cámara podría ser activada por control remoto, de tal manera que el hacker podría grabar desnudos del menor para su posterior difusión.
  • El envío de contenido erótico, a través de las redes o el Whats App, es uno de los más habituales peligros. El menor suele creer que solo verá las imágenes aquella persona a la que se las ha enviado, pero una vez que se envía se pierde el control sobre el material y se le puede dar una utilización malintencionada y perjudicial para el menor (acoso, chantaje…).
  • Hay que tener mucho cuidado con lo que se comparte. En internet todo es público y rápidamente se puede subir una imagen y, si posteriormente se quiere eliminar, resulta muy complicado, porque ha podido ser descargada por cualquier usuario y desconocemos con qué intenciones.
  • Como hemos subrayado, el mejor método de protección es la educación. Los menores deben saber cómo usar las tecnologías de una manera correcta y segura; deben conocer qué acciones son delitos (robar claves de wi-fi o colgar imágenes de otros sin su consentimiento) y los riesgos que puede correr.
  • No usar redes wi-fi públicas sin cifrado. La mayoría de redes inalámbricas que los negocios proporcionan a los clientes no nos garantizan la seguridad suficiente para navegar con confianza, puesto que, en ocasiones, pueden ser cebos para tomar el control de nuestro celular y acceder a toda la información personal.
  • Configurar de forma adecuada la privacidad de las cuentas en las redes sociales que estén registrados. Por medio de esta configuración hay que comprobar qué información es compartida y quiénes la pueden ver. Es fundamental leer con detenimiento las distintas opciones que presenta el apartado de configuración de la cuenta y escoger para el menor la opción más limitada.
  • Por último, para impedir que cualquiera de nuestros dispositivos con acceso a internet sea hackeado, es de suma relevancia que el sistema operativo, el antivirus y el navegador estén debidamente actualizados.

Según los datos que proporciona un estudio, el 10% de los menores ha sido acosado en la red.

Sin duda, es algo preocupante y la búsqueda de soluciones debe ser inminente. Por ello, padres e hijos deben recibir lecciones prácticas con la duración necesaria (de entre 1 a 2 horas) para brindar toda la información posible acerca de estos riesgos contenidos en la red.

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Asimismo, los profesores deben proporcionar el correspondiente apoyo sobre esta temática a los alumnos. Hoy en día se da el caso de padres y madres que usan más las redes sociales que sus hijos. Esto debe de servir también para los adultos, a la hora de conocer los mecanismos y la información necesaria para que internet y los menores no sean una combinación perjudicial, sino una herramienta útil.

Créditos imágenes: Ollyy (Shutterstock), Legenda (Shutterstock), llike (Shutterstock)

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